República de las letras y esfera pública

Hemos dicho antes que desde la invención de la imprenta de tipos móviles las noticias escritas a mano y las impresas convivieron durante décadas, siglos mas bien. Pero no nos desviemos. Ahora nos interesa otro fenómeno de varios siglos de duración, igualmente relacionado con la comunicación manuscrita, que se manifestó principalmente en Europa moderna pero también en las colonias americanas, donde tuvo su impacto en los procesos independentistas. Hablamos de la República de las letras.

Se trató de un movimiento cultural que abarcó desde el siglo XV hasta el XIX o -dicho en términos de corrientes intelectuales- desde el humanismo renacentista hasta la Ilustración moderna. Tuvo también su expresión en América, donde contribuyó a la divulgación de las ideas ilustradas y en particular los Derechos del Hombre y el Ciudadano.

Operativamente, la República es una red de redes internacionales de intercambio epistolar y foros de discusión:

The social networks created by scientific academies; and the physical networks brought about by travel (Stanford University, Mapping the Republic of Letters).

Estas redes solían organizarse en torno a sociedades de conversación en las que se discutía de ciencia, arte, filosofía y política. En la Italia del Renacimiento (que aun no era Italia propiamente dicha) a esas sociedades se hizo costumbre darles el nombre de academia:

A fines del siglo XVI había centenares de academias en Italia, que fueron convirtiéndose en instituciones cada vez más formales, con su número fijo de miembros, sus días fijos de reunión, etc. (Burke, 1996, p. 142)

Las redes que constituyeron sirvieron para el intercambio de ideas y también de noticias, especialmente políticas, aparte de favorecer el cosmopolitismo de las élites ilustradas.

Como método de análisis crítico de las ideas, la tendencia de estos intelectuales era la de favorecer la argumentación y contrargumentación, con lo cual fueron subvertiendo poco a poco el sistema intelectual en vigor, la escolástica, que fundaba su método en un principio de autoridad. Esto a su vez llevó a la difusión del género del ensayo, que se impuso como estructura de los textos epistolares, de los artículos de la Enciclopedia, de las obras de divulgación científica, los tratados filosóficos y morales y los primeros textos periodísticos (de ahí la denominación de “periodismo doctrinario” que se suele adjudicar a los periódicos del siglo XVII y XVIII).

A propósito de este fenómeno histórico, la Universidad de Stanford ha impulsado un impactante proyecto de visualización de la producción y de las redes organizadas en torno al movimiento de la República de las Letras, que recomiendo desde ya visitar con calma y atención.


Referencias

Burke, P. (1996). Hablar y callar: Funciones sociales del lenguaje a través de la historia. Barcelona: Gedisa.

Stanford University, Mapping the Republic of Letters. Online: www.republicofletters.stanford.edu. Acceso 26/08/2015.

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